En recientes fechas el equipo de Frontera Libre acudimos a una escuela en una comunidad rural de Tlatlauquitepec, Puebla. Dicha visita nos invitó a reflexionar sobre lo que son las comunidades en la actualidad y de la potencialidad que podría tener la infraestructura de las Aulas Virtuales, para programas psicológicos que invitaran a considerar la migración como opción.

El invitar a alguien a considerar la migración, por supuesto que va en contra de su libertad de decidir y resultaría injusto, al considerar que la migración siempre es una mejor opción para mejorar las condiciones en las que se viven en el lugar de origen. Frecuentemente observo que las personas dedicadas a la asistencia del migrante simplemente hacen todo por facilitar este viaje, sin embargo me parece que en pocas ocasiones se invita a la reflexión al respecto. Incluso es evidente que los temas de migración en ninguna ocasión se tratan desde las ciudades de origen, convirtiendo a la migración en un fenómeno que nunca irá acompañado de la reflexión y del análisis psicológico profundo. Simplemente se sabe que se quiere migrar, posiblemente porque, pero en pocas ocasiones sus causas.

Por supuesto que no estaría en juego cuestionar si la persona que decide migrar está en lo correcto o no; se huye de la guerra o la hambruna para muchos de los casos. El fenómeno de la migración es al fin y al cabo la decisión desesperada de no encontrar otra alternativa, sin embargo el cuestionamiento para la psicología de las migraciones radica en la posibilidad de búsqueda de otras alternativas. Pongamos el ejemplo de un estudiante mexicano que se encuentra enojado con la explotación que recibe en su trabajo . Imaginemos que ante el maltrato que recibe, no encontrara otra mejor opción mas que trabajar en EE.UU. ; este joven piensa que no es valorado y que dicho abuso esta supeditado al poder que tiene el patrón sobre sus empleados, y que a pesar de que se cambiara a otro lugar; simplemente sucederá lo mismo. ¡El piensa en migrar!. ¿Será esta la única opción que tiene?

Considero que en muchas ocasiones, vivir ante situaciones como esas, le hace pensar a muchos, que esas son las únicas opciones para vivir en un país, y que la dificultad impuesta por una actividad (realidad que casi siempre es muy dolorosa), obvia la urgencia de la necesidad de migrar. Pero, ¿que pasaría si se reconsideraran las opciones y se empoderara al estudiante?. ¿Podría pensar en mejores oportunidades de educación?, ¿sería viable el que buscara autoemplearse y que comenzara un proyecto propio?, ¿Sus limitaciones estarían supeditadas a patrones de educación que no le permiten tener una visión más positiva de las oportunidades?. Muchas de estas preguntas permaneces abiertas.

Todo esta reflexión surgió debido a que nos comentaba el director que recientemente se había llevado una platica a los jóvenes por parte de un Piloto Aviador. Los jóvenes habían quedado maravillados al respecto y platicamos sobre eso. Durante la charla que sostuvimos llegamos a la conclusión de que ese tipo de dinámicas con sus alumnos, les ampliaban el horizonte, mucho más allá de lo que conocían en el microcosmos de su comunidad; Así y solo así, podríamos considerar una Psicología de la Migración.

El segundo punto radicaba en que el acceso a dichos programas es difícil de realizar debido a la lejanía de las comunidades. Considerar trabajar con comunidades expulsoras de migrantes es un tema complejo, ya que si entendemos que dichas comunidades son precisamente las que están sumidas en la pobreza, sus servicios de salud serán precarios, y más aún, ¡Si en la gran urbe hay atención psicológica precaria! , ¿que esperamos que suceda en la comunidad alejada, donde existe muy poca oferta de puestos de profesionistas? Probablemente esta es una de las razones por las que una política pública de asistencia psicológica, se ve muy lejana de ser brindada por parte del gobierno.

La oferta de la telepsicología y de las aulas virtuales ofrecen una nueva opción para el siglo XXI, donde probablemente se podrá revolucionar respecto a las anteriores pequeñas posibilidades de ser atendidos por un psicólogo, a una circunstancia que a nuestro parecer, permitiría el desarrollo de los jóvenes en las comunidades, ampliando el panorama de reflexión y de conocimiento interno para considerar las veces necesarias requeridas, para su mejor elección de decisiones.

Esperemos que Frontera Libre pueda ser parte de este gran cambio que vemos venir en la intervención telepsicoterapéutica.  

® Aulas Virtuales: Psicología considerando la Migración