Corpulento hombre, de gran estatura, que tras muchas apariciones televisivas fue visto por nosotros con el seño fruncido, el cual oscilaba entre distenciones y contracciones, y que ya pasados los años, la piel que rodeaba a sus ojos, marcaba el semblante de un persona que siempre gesticulo mostrando una sonrisa. ¡Es increíble ver tantas y tantas fotos en internet, donde dicha sonrisa nunca se desvanece!. Su barba, pareciera también hablar mucho acerca de un estado emocional que fluctúa entre la formalidad de un corte que armoniza con un frac ante un concierto o recital; y una barba desarreglada , con camisa suelta , colorido foulard y sombrero panamá; ésta ultima descripción visual como una verdadera representativa de un modo “descansar”. Hablamos precisamente de una de las voces operísticas más relevantes del Siglo XX y XXI a quien decidieron llamar Luciano.


Tomando la biografía de William Wright autorizada por el mismo Luciano Pavarotti, nos podría ser indispensable en este momento determinar, aquellos factores importantes, que influyeron en la conformación de un carácter , que por sus llamativos determinantes, no hace algo mas que generar mucha curiosidad, siendo esta, motivación suficiente para la presentación de este trabajo.


La infancia de Luciano descrita por el fue ideal. Su familia contaba con pocos medios aunque menciona que “no podía imaginar más de lo que tenia”. Su familia era originaria de Modena que se encuentra al norte de Italia. Para Luciano su ciudad era descrita como llena de campos y arboles, lo cual era un gozo para los niños. En su edificio habitaban otras dieciséis familias donde todos eran amigos o parientes. Dicho departamento se encontraba en el primer piso y en cuanto a la distribución, contaba con dos cuartos, el de sus padres y el de el. A la edad de 5 años es cuando nace su hermana quien estuvo en el dormitorio de sus padres hasta que creció y entonces hubo de ubicarse en la sala en lo que actualmente llamaríamos sofá cama. Mencionaba, “..ahora pagaría por ella su peso en oro; tengo muchos recuerdos asociados a ella”. En el mismo piso vivían dos de sus tías y su abuela de forma se sentía siempre rodeado de familiares cariñosos. Decía,– desde que tengo memoria, recuerdo haber estado rodeado de afecto y atención. De todas las personas que me amaban, la principal era mi abuela Giullia. Era una mujer maravillosa. Yo la adoraba. Poco antes de mi nacimiento había perdido a su hija Lucía, hermana de mi madre; me llamaron Luciano en su honor. Creo que el hecho de haber venido al mundo, justo cuando esta hija querida la dejaba , explica el afecto especial de mi abuela hacia mí. –


Luciano recuerda a su abuela como una mujer fuerte a quienes todos respetaban y escuchaban, pero también amaban. El abuelo era un hombre encantador, “pero algo irresponsable” quien tenia demasiado gusto por el juego. La abuela Giullia fue la que siempre tuvo la ultima palabra y quién se encargo de criar a Luciano ya que tanto su padre como su madre tenían que trabajar; describe que era el favorito de la abuela. Respecto a la abuela y el abuelo, es evidenciado que no existía restricción alguna con el, siendo que no hubo percepción de que se le exigiera permanecer en casa durante la noche. Menciona el tenor, “creo que era un gran Romeo”.
Durante la biografía acto seguido al comentario del abuelo, Pavarotti menciona:

  • “Las personas que apoyan la liberación femenina habrán considerado que mi abuela era muy tonta. Pero ella mantenía unida a la familia y a su manera era feliz; pienso que mucho más que las mujeres liberadas. Mi abuela me hacía sentir estupendamente bien. Me comprendía y me protegía siempre”.


En octubre de 1935 nació Luciano en un barrio donde era el único varón que nacía en los últimos diez años. – “Eso me convirtió en una super estrella” - decía. Así todos cuidaban e el y estaban de su parte cuando surgía algún problema, y es justamente algo interesante observar que la vida del tenor durante su infancia fue de aprobación que crearon que se sintiera muy cómodo es un lugar donde le agradaba ser querido impidiéndole timidez u hostilidad contra alguien que probablemente nunca se encontraría con el interés de dañarlo. Tenía una disposición suficientemente extrovertida como para ser invitado a comer a las distintas casas al grado de tener que controlar su madre las visitas que se prolongaban durante toda la semana.


Luciano describía a su madre como una mujer amante de la música que era conmovida en exceso por la música, mencionaba: “ quizás ese es por lo que no va a oírme cantar en los teatros en que actúo, La música en sí la afecta tanto, que piensa que el hecho de ver cantar a su hijo le crearía un estado de nerviosismo y excitación que la abrumaría”. Existe una descripción de un probable recuerdo encubridor, donde menciona que a su madre le gusta relatar su nacimiento.: “…el médico dijo: “Dios mío, que agudos.” Describe que su madre decía que había heredado la voz del padre y el sentimiento que hay en su música, de la madre.
Respecto al padre quien ejercía el oficio de la panadería lo presenta como alguien con quien “siempre tuvimos lo suficiente”. No poseían un automóvil y tuvieron una radio mucho tiempo después de que otras personas la tuvieran.


Pavarotti recordaba su infancia llena de juegos con todos los niños de la vecindad donde podían pasar horas jugando futbol y teniendo muchas peleas las cuales consideraba, propias de la edad. Decía no recordar haber tenido algún amigo por el cual diera la vida o viceversa. Sin embargo todos los niños del barrio “eran amigos y enemigos potenciales”


El tenor recuerda un evento importante por su matiz y las implicaciones caracterológicas que este tiene. Luciano se recuerda como alguien muy inteligente a quien se le ocultaban las cosas de adultos. En alguna ocasión oyó la palabra “aborto”. A pesar de su percepción de haber tenido una corta edad, recuerda que existían cosas que no conocía de las cuales se encontró con que había algo muy adulto. Sin embargo ante la curiosidad hubo de ser cauteloso ya que preguntar algo dentro de su comunidad implicaba poder ser delatado. Dicho miedo persistió por los años, ya que creía que al preguntar tenía la fantasía de que dijeran: “ Escuchen esto. Este deficiente mental de Pavarotti no sabe el significado de la palabra aborto. “


Algunos otros recuerdos vienen respecto a su infancia en la biografía de William Wright donde se valora como un niño muy tímido frente a los desconocidos, lo cual infería era consecuencia de sentirse tan cómodo dentro de su pequeño mundo.


Luciano tuvo como proyecto infantil construir un avión, uno de sus vecinos continuamente le daba material para construirlo. Durante muchos años trabajo arduamente en dicho proyecto, hasta que pasaron los ocho o nueve años. Menciona: “ No era menos inteligente, sólo más ingenuo, más confiado; creo que aún lo soy”.
Pavarotti mencionaba que fue a los cinco o seis años cuando descubrió que poseía buena voz. Era una voz de contralto. Su padre tenía una hermosa voz de tenor, con la cual considero dedicarse al canto profesionalmente, sin embargo desistió porque consideraba que su sistema nervioso no era lo suficientemente fuerte como para encarar el profesionalismo. - … ahora cuando canta solo en la iglesia, sus nervios están tensos desde la semana anterior”. Así por la importancia que tenía para el padre la Ópera, Luciano creció oyendo a Gigli, Mertinelli, Schipa y Caruso. Es importante mencionar que culturalmente los italianos tienen un gusto muy especial por la ópera, sobre todo en los tiempos e infancia durante la Segunda Guerra Mundial. Recordaba lo siguiente:


  • “ Es curioso porque cuando yo era muy niño- alrededor de cinco años- tenía una mandolina de juguete. La solía llevar al patio que estaba detrás del edificio, donde había una fuente. Desde ahí daba serenatas” A los vecinos les deleitaban estos conciertos- quizás yo no gritaba tanto entonces- y me arrojaban caramelos y nueces. ¿Quiere decir esto que me convertí en un profesional a la edad de cinco años? “


Respecto a su infancia ,menciona que el canto no formaba parte de sus preocupaciones al grado que el terror de la Segunda Guerra mundial tardó mucho en introducirse en su idílico mundo. Modena era un pueblo predominantemente industrial y se convirtió en la segunda parte de la guerra en un blanco de los bombarderos americanos e ingleses. Ellos fueron tan intensos que tuvieron que dejar la ciudad. Decía, –fue espantoso. Una hora antes de que comenzara el verdadero bombardeo, los aviones sobrevolaban la ciudad arrojando bombas de humo. Esto indicaba la inminencia de una bomba verdadera. Teníamos una hora para evacuar los edificios. Recuerdo haber estado terriblemente asustado. Esa fue la primera vez. La segunda no hubo advertencia alguna; escuchamos el ruido de los aviones y el ruido de las bombas al mismo tiempo. – Cuando los bombardeos comenzaron a ser mas frecuentes la familia Pavarotti decidió unirse al sfollamento (evacuación) que era la masa de italianos que dejaban las ciudades para refugiarse en el campo. Ahí encontraron una habitación con un campesino quién simplemente les alquiló una habitación. Una de las características de la provincia donde vivían era un lugar donde se llevaba a cabo una guerrilla contra los fascistas y alemanes locales. Así todas las noches recuerda que se dormía oyendo las armas de fuego; menciona,- Si tengo un buen sentido del ritmo es porque de niño escuché tantas veces el sonido de las armas automáticas.


La guerra fue para todos una catástrofe; la comida muy escasa y cara. Una de las fortunas fue tener a un padre panadero, quien siempre tuvo algo para llevar a casa y así no pasaron tanta hambre como otros. También el abuelo llevaba comida a casa puesto que trabajaba para la academia militar y traía la comida que no se comían los soldados. Además su padre fabricaba el pan para los alemanes, lo que lo convertía en una persona importante para ellos. Luciano recuerda un día en que su padre fue detenido por los alemanes, noche tras la cual, ante la ausencia de su llegada, su madre sufrió tremendamente. La situación no llego a mayores siendo liberado al poco tiempo; esto representaba una represalia ante un grupo de alemanes muertos a manos de los guerrilleros, donde las luchas al final de la guerra eran cada vez mas encarnizadas.
Pavarotti recuerda la guerra como un momento de su vida con un aspecto positivo para el, se convirtió en un aplicado granjero ya que estaba rodeado de un medio de campesinos. Decía: “ Ya entonces me gustaba esa vida, el hecho de comenzar a trabajar en una granja a edad tan temprana, fue una experiencia emocionante para mí”. 
Después de esto era de suponerse que la guerra separo a muchas personas con quienes Luciano creció, sin embargo en aquella nueva granja donde se establecieron volvió a hacer amistad con cuatro chicos y dos chicas. Recuerda que la posibilidad de estar tan cerca de la naturaleza le genero un gusto enorme del contacto con los animales, para la edad de nueve ya había visto a todos los animales hacer el amor. Decía, - tal vez tuve una educación tardía, pero fue muy natural, sin mensajes morales.-
Describe más adelante:

  • “Hay un aspecto muy terrenal en mi personalidad; por mucho que frecuente a las personas más cultas y refinadas del mundo, ese aspecto siempre está en mi. Es un enfoque de la vida en lo que ella tiene de elemental, despojada de aditamentos de la civilización. Espero poder contar siempre con la civilización, pero espero también conservar esas otras cualidades que adquirí en Carpi, durante la Guerra”

Los estragos de la guerra fueron evidentes para un niño de nueve años en la confusa situación en el año de 1944 donde el ejercito aliado había tomado Florencia pero donde diez meses fueron los finales para que los Nazis se rindieran finalmente, las represalias de guerra cobraron simplemente en una ciudad cercana (Marzabotto) la vida de 1,830 civiles.

  • “Nunca he visto nada tan horrible, pero también fui testigo de la muerte de personas a las que conocía de cerca; no mis seres queridos, afortunadamente, pero si vecinos, rostros que conocía muy bien. Una vez tropecé en la calle con el cuerpo muerto de un vecino. A muchos otros los vi colgados junto a la carretera. Eran cosas terribles para un niño de nueve años”

Y agrega respecto a la muerte:

  • “Cuando un niño es muy pequeño, no sabe bién que es la muerte. Juega con un revolver de juguete, “bang, bang, está muerto”, pero no sabe lo que dice. A medida que el niño crece, comienza a comprender lo que significa, pero, aun así, su visión de la muerte es distinta de la de un adulto. En cierto modo, creo que el niño tiene una actitud más filosófica que la del adulto; contempla la muerte y otras catástrofes de la vida de una manera menos emocional. Puede aceptar la muerte de los demás como una parte del destino. Esto quizás se deba a que el mundo del niño, el mundo que a el le importa, es un mundo pequeño, formado por elementos que él cree indestructibles. La muerte no significa nada para é hasta que muere uno de sus padres o alguno de esos elementos fijos que lo rodean. Así, la contemplación de la muerte en gran escala durante una guerra puede afectar menos a un niño que a un adulto”.

Finaliza diciendo:

  • “La impresión que recibí me hizo entender que la vida puede ser destruida fácilmente; que puede terminar en un instante. Pienso que ése fue el origen de mi tremendo entusiasmo por la vida”.
Durante las actividades de postguerra, Luciano Pavarotti regreso a vivir su adolescencia como cualquier otro joven de Italia. Durante sus primeros años de escuela secundaria, comenzó a formar parte del coro de la iglesia donde su padre cantaba. Esa fue probablemente una de sus primeras exposiciones de canto ante el publico. Como el menciona sus inicios en “el estrellato” se dieron después de que un chico enfermara y se le invitara a participar como el solista. Su experiencia fue horrible al terminar interpretando muchos agudos, que eran muy difíciles de alcanzar .
La entrada en la adolescencia fue determinándose con cadencia. Cuando el tenor tenía doce años recuerda una historia cuando Beniamino Gigli visita la ciudad donde investiga sobre su llegada, lo espera y logra entrar a su camerino, donde le toca escucharlo vocalizar. Cuando termina Gigli quedo tan conmovido que corre hacia el y le anuncia su propósito de convertirse en tenor cuando fuera un hombre. Pavarotti le pregunta poco después que cuanto tiempo había estudiado, contestándole que aún seguía estudiando. Esto le pareció muy valioso diciendo que aun pensando en ello sigue pensando en querer ser igual, Giglio seguía trabajando para mejorar su capacidad artística.


En el año de 1947 contrae una enfermedad sanguínea que lo lleva a entrar en coma. Todos sus familiares esperaban lo peor, al grado de que llamaron a un sacerdote a darle la extremaunción. Recuerda haber estado inconsciente pero con la capacidad de oír todo lo que estaba a su alrededor. Escucho de parte del sacerdote: “ Ha llegado el momento pequeño de prepararte para ir al cielo”.
Relata lo siguiente:

  • “No quiero dramatizar demasiado para que la gente no piense que los años de actuación me han afectado. Pero el hecho es que, a los doce años, vi el rostro de la muerte. Sabía que iba a morir, y los demás también lo sabían. Lo superé. La enfermedad desapareció tan misteriosamente como había llegado. Mi curación me parece un milagro”.
Una vez terminada la escuela secundaria hubo que decidir cual sería el camino para sus estudios, para entonces sus padres le invitaban a decidirse por ser maestro, sin embargo ello implicaba tener que viajar a Roma a estudiar y si bien no se consideraba como alguien perezoso, piensa que tuvo mucho que ver su “inercia” para decidir por la carrera de cantante. Ante ello su madre dijo: “ cuando cantas tu voz me conmueve. Haz la prueba”. Su padre se opuso de leve manera, invitándole a considerar que le riesgo de ser cantante era un tanto grande. Sin embargo lo apoyaron.


A sus diecinueve años comenzó seriamente sus estudios musicales, con Arrigo Pola, quien tenía una excelente reputación como profesor. El acepto tomarlo por alumno debido a que considero inmediatamente que era una voz importante y que el poseía otras cualidades artísticas para convertirse en un artista. En su inicio, no hicieron mas que vocalizar y trabajar con las vocales durante seis meses . Ello permitiría expandir las mandíbulas, aumentar el caudal de voz y conseguir una clara pronunciación. A pesar de que ello pudiera ser un hartazgo, para Luciano era un procedimiento que le generaba en demasía curiosidad. Ahí descubrió que tenia un oído afinado. Así mientras que comenzaba a estudiar conoció a Adua Veroni. Formalizaron el compromiso. Ella era profesora y el comenzó a trabajar en una escuela en un empleo de pocas horas con “el asombroso sueldo” de ocho dólares al mes. Los alumnos eran indisciplinados; “hubiera querida matarlos a todos”. Halló entonces que dicho trabajo no era de su agrado total y poco después consiguió un empleo como vendedor de seguros, al poco tiempo ya ganaba trescientos dólares, lo cual no era nada mal para la época. Ahí su maestro lo envió a estudiar con Ettore Campogalliani, reanudando una antigua amistad con Mirella Freni quien también estudiaba con el. Las cosas no despuntaban de la forma en que esperaba, y un día le dice a Mirella, “ daré un recital mas en Salsomaggiore y luego abandonare el cnto definitivamente”. Menciona que ello aparentemente libero una energía en el. En dicho recital cantó mejor que nunca. Le dijo a Adua: “ aquí estamos. Quizás he encontrado la manera correcta”.


Un segundo punto decisivo en su carrera es cuando gana un concurso para representar a Rodolfo de La Boheme de Puccini en el Teatro Reggio Emilia. Resulta importante destacar los logros de Pavarotti al inicio de su carrera ya que parecía ser que poseía una voz excepcional, razón por la cual fue tomado por alumno por Pola. El maestro lo describe como un alumno extrordinario que trbajo con empeño e inteligencia. Menciona: “Cuando debía emitir un sonido lo captaba de inmediato”. Uno de los principales goles con Luciano fue que pronunciara claramente, donde su articulación, fraseo y respiración fueran las correctas.


Volviendo a la época en que su carrera iba en asenso es importante destacar la presencia de Adua Pavarotti en su vida. En un comienzo ella formo parte importante de apoyo hacia Lucieno desde el punto de vista económico (manteniendo los gastos importantes) en los inicios de su matrimonio. Eso duro un tiempo, hasta que la carrera de Luciano sería impulsada mas adelante ante su presentación en la Scala. Adua se convertiría en parte importante del apoyo al cantante, siendo la primera que se hizo cargo tanto de sus admiradores y la correspondencia que se necesitaba contestar, así como del cuidado de las finanzas. Respecto a las finanzas el manejo fue un tanto complicado ya que las mismas leyes italianas les impidieron en un momento, poder hacer uso del dinero y tomar la decisión de mudarse a otro lugar de residencia. Esta era una pregunta que les hacían comúnmente sus amigos, debido a que Adua permanecía en Modena mientras que Pavarotti cada vez viajaba más. Ello más adelante podría parecer un factor que no contribuyo del todo en la relación.


Un rasgo que menciona Adua respecto a Luciano es su necesidad de pensar en sí mismo como una máquina perfectamente controlada. Le preocupa mucho su estado físico; tiene un tensiómetro y se toma la presión sanguínea con frecuencia. Repara, “cuando lo hace, también controla la presión de cuanta persona esté cerca. Quiere que todos estén sanos”. Agrega: “ a veces compadezco a los médicos que lo atienden o atienden a alguno de nosotros. Luciano tiene tantas ideas como el medico sobre lo que debe de hacerse o no. Creo que lo consideran algo despótico; pero naturalmente, todo lo hace con la mejor intención”. En cuanto a “personalidad”, Adua consideraba a Luciano como una persona esclava de la rutina, quien tiene a vivir con ciertas costumbres personales. Elegía el mismo hotel de la ciudad que visita, por ejemplo. Así mismo lo consideraba alguien que no le gustaba depender de otras personas; en sí de las cosas. Le gustaba por ejemplo tomar el coche y manejar, incluso aunque no fuera el propio. Otra faceta que describía era “su tremenda necesidad de amigos” de quienes requería sentirse rodeado constantemente. La gente se sorprendía incluso de su capacidad para recordar las historias de detalles de sus vidas después de transcurrido mucho tiempo. Recuerda a Luciano con la siguiente anécdota:

  • “ A veces, se deja llevar por sus impulsos. En una ocasión en que su camarín estaba lleno de gente después de una función, entro en él una mujer acompañada por un hombre que parecía ser su marido. Era tímida y muy amable. “Señor Pavarotti” dijo, “quizás me recuerde…”. “Por supuesto que sí querida”, dijo Luciano, rodeándola con el brazo. “Nos hemos acostado juntos tantas veces, ¿cómo podría olvidarlo?”. La pobre muchacha se sintió morir. El hombre que la acompañaba río. Luego ella también se dio cuenta de que era una broma. Pero el sentido del humos de Luciano suele desconcertar a la gente. Creo que proviene en gran parte de su deseo de eliminar los formulismos. Algunas veces lo logra provocando una conmoción.”

Existía un hecho acerca de Luciano y este era el que sentía algo especial por las mujeres. Su esposa refiere “siempre estuvo rodeado de mujeres” . después mencionaba que toda su vida las mujeres eran quienes le habían brindado amor y seguridad. “Luciano es amable y amistoso con los hombres, pero en cuanto ve que se la acerca una mujer, cambia por completo. Se enciende. Deja de atender a los demás, para concentrarse en ella, ya sea joven, vieja, obesa o delgada”
Después de que crecieron sus hijas hasta adolescentes comenzó a viajar con Luciano, sin embargo en tal época considero que era importante permanecer junto a ellas. Por tal motivo vivían separados la mayor parte del año, acto seguido una forma de intelectualización: “Todo ello vale la pena, porque Luciano tiene un don maravilloso y su misión es entregarlo al mundo entero”; pero bueno, este señalamiento, no es propio en análisis del carácter de Pavarotti. Es propio de las respuestas que su carácter evidenciaba.


Al tiempo en que se estaba casando, se daba un éxito en el Reggio Emilia, lo cual de alguna forma no lo hacía en un artista taquillero. Ese día llego a su camarín Tito Schipa, diciéndole “usted posee una voz hermosa..” , “… debe de seguir cantando en la forma en que lo hace, sin escuchar a nadie. No se esfuerce por tratar que su voz suene como la de otro cantante”. Para entonces Ziliani era quien se encargaba de su carrera.


Uno de los siguientes saltos en su carrera fue cuando conoce a Joan Ingpen y se encuentra en el momento justo para debutar en el Covent Garden de Londres, ya que para una presentación de Di Stefanno, el se encontraba de reserva en caso de que Di Stefano cancelara; como solía hacerlo. De ahí Ingpen logra presentarlo con Joan Sutherland y su esposo Richard Bonynge quienes automáticamente lo adoraron y lograron invitarlo a una gira junto a Joan Sutherland por todo Australia .
Finalmente ese día había llegado donde Di Stefano había cancelado. Entonces Pavarotti fue llamado. Describe lo siguiente:

  • “Cuando llegue, encontré a todos muy excitados. “Pronto Luciano”, dijeron. “ tienes tan solo unos minutos para cambiar de ropa e ir a la estación. Di Stefano ha cancelado su función en la “ Noche del domingo en el Palladium.” Y quieren que lo reemplaces.” Dije que me era imposible estaba muy dolorido y cansado. (de haberse presentado en el Covent Garden) –“No, no” dijeron. “No comprendes”.. es el programa televisivo más popular de Inglaterra. Es como “El show de Ed Sullivan” en EE.UU. Todo el país lo ve. “Debes darte prisa”… Nunca canté mejor. Quizás fue toda la precipitación –me sentía feliz de poder permanecer de pie, cantando- o quizás fue la excitación de participar en una audición tan importante. Algo me hizo cantar como nunca y el publico aplaudió a rabiar. Creo que ese publico del estudio tenia una mentalidad más abierta que algunos públicos de opera… Luego me enteré que había pasado lo mismo con los televidentes . La televisión me hizo popular en todo Inglaterra. “

Al momento de estar actuando en dichos lugares tan importantes como el Reggio Emilia y el Covent Garden, Ziliani ya flirteaba con La Scala. Le fueron concedidos algunos papeles dentro de las operas, sin embargo conoce al director Von Karajan quien le pidió que actuara en unas ultimas dos funciones. Menciona resentido: “ De modo que le debo mi primera aparición en La Scala a él y no a los directores de La Scala. Mientras tanto sus apariciones eran cada vez mas importantes, participando como tenor al lado de Joan Sutherland en el Covent Garden.


Durante la gira en Australia en 1965, Pavarotti es invitado por primera vez a cantar en américa en un papel rechazado por Cioni que había aceptado cantar al lado de Callas, oferta que no podía rechazar. Buscaban un joven famoso que pudiera reemplazarlo y ese era Luciano. Si bien Pavarotti era un joven poco experimentado, Bonynge y Sutherland lo recuerdan de la siguiente manera:

  • “BONYNGE: Desde un comienzo, todos coincidimos en que cantaba maravillosamente, pero Luciano, como todos los verdaderos cantantes, nunca estaba satisfecho consigo mismo y se esforzaba por mejorar. Cada vez que lo miraba, lo veía con las manos sobre el estomago de mi mujer, tratando de percibir como sostenía la voz, cómo respiraba. Luciano toma su trabajo muy seriamente y esta siempre tratando de evolucionar. Lo ha hecho siempre a lo largo de su carrera.
  • SUTHERLAND: Solo enseñaba con el ejemplo. Nunca enseñe a nadie en mi vida. Todo lo que aprendió de mí fue a través de la observación y el contacto directo, el ejemplo físico es la mejor enseñanza. Richard y yo jamás dudamos desde que lo oímos la primera vez, de que tendría una carrera importante”

Para Pavarotti el haber comenzado en América implicaba con naturalidad “el conquistar” las tres grandes ciudades de la Opera en EE.UU: San Francisco, Chicago y Nueva York. Durante todo aquel contacto que había tenido Pavarotti con Joan Sutherland había aprendido sobre el uso correcto del diafragma, evitando emitir el sonido desde la garganta. Ello sería muy importante sobre todo en la implementación de un canto menos cansado y dañino para su voz, además de que ello le permitiría poder llegar a sus Do´s agudos. Ya no forzaría ni fatigaría más su voz.


Después de su éxito en San Francisco iba a tener su gran debut en El Metropolitan. Entonces había contraído la Gripe de Hong Kong, mostrando muy poca mejoría al pasar las semanas. Conforme se acercaba la presentación en el Met, la ansiedad se volvía insoportable. Tosía continuamente, le dolía la garganta y su temperatura era alta. Mirella Freni con quien cantaría entonces, pasaba por su camerino y decía “pobre muchacho, pobre”
El 23 de noviembre de 1968 sería la debut . Tras ser evaluado a petición propia por alguien con el oído para hacerlo y recibiendo su aprobación, a regañadientes decide continuar. La función termino. Su descripción respecto al momento fue la siguiente:

  • “Mirella estuvo maravillosa. En las escenas de amor, se acerco estrechamente a mis gérmenes de Hong Kong y, a lo largo de toda la representación, me susurro palabras de aliento. Pude así llegar al termino de la función. La acogida del público fue cálida, pero ni remotamente a las que había recibido en otros sitios y a la que luego recibiría en Nueva York.”

Y agrega después:

  • “ Algunas personas han insinuado que la enfermedad fue consecuencia del nerviosismo de mi debut en el Metropolitan. Para mi, una enfermedad es una enfermedad y nada se puede hacer al respecto. Quizás otras personas tienen altas temperaturas y dolores de garganta a causa de sus nervios, pero no creo que ese sea mi caso. Pienso que un pequeño germen maligno de San Francisco quiso impedir que yo triunfara en Nueva York”.
Después de la debut en el Met de Nueva York todo ha venido a más. Luciano continuó dedicándose a sus Do´s agudos y hacer crecer su carrera como cantante. Menciona Herbert Breslin: “muchos artistas son amados, pero lo de Luciano es diferente. Emana de el una gentileza y una sinceridad que el publico capta de inmediato y a las cuales responde entusiastamente. Es difícil de explicar. Quizás sea su sonrisa; tiene una sonrisa espléndida.
Para los momentos en que su autobiografía era escrita, uno de los principales temas a tratar fueron en relación a la comida. Comienza el capitulo acerca de la comida de la siguiente manera:

  • “ Quisiera hacer una pausa y hablar de algo que aprecio mucho: la comida. Una de las cosas más lindas de la vida e la forma en que regularmente tenemos que interrumpir lo que estamos haciendo y concentrar nuestra atención en comer. ¿Porqué no mencionarlo en una autobiografía? Debe de ser evidente que me gusta comer. No me agrada tener un peso excesivo y me esfuerzo por adelgazar, a veces con éxito. Se que mi peso ha influido en mi notoriedad. Quizás ha hecho que me destacara entre los demás cantantes y que mi imagen se fijara en las mentes de las personas. Por otra parte creo que ha perjudicado mi carrera, en la misma medida que la ha beneficiado. Es importante lucir bien sobre el escenario, aún para un cantante de ópera”

Pavarotti refería su aumento de peso en el principio de su carrera a el enorme movimiento y estrés que la carrera le imponía. Un segundo factor lo atribuía a un trabajo muy exigente y que requiere mucha disciplina. Veia el estar sentado a la mesa como una reacción ante las constantes restricciones de un cantante de Ópera. Mencionaba: “ he luchado contra este problema y continuaré haciéndolo”


El ver de voz de Pavarotti, todas las formas de convivencia hacia la comida, resulta por demás interesante. Conteo de calorías, selección de alimentos adecuados, rituales, restricciones, hurtos a comensales y prohibiciones, formaban parte de su sufrimiento. Sin embargo ello siempre fue algo incontrolable, que simplemente pudo ser delegado a su cuidado ante su asistente Madelyne Reneé. Con ella digamos que hizo una especie de trueque donde Luciano se convertiría en su maestro de canto a cambio de que ella se encargara de las funciones como asistente.
Al momento de su autobiografía y muy probablemente sucedió el tiempo restante de su vida, un periodo de vacaciones podía transcurrir de una manera muy agradable donde la mesa estaba llena para casi veinte comensales. Pavarotti solía levantarse de la mesa, cantar. Recuerdan cantando la letra de una opera con la canción de otra. Debío de haber sido muy gracioso. Y ese era la forma de ser de Luciano Pavarotti.
Una vez encumbrado en su carrera, llego a tener una depresión muy grande. Parecía que ya nada lo hacía sentir feliz. En cierta ocasión viajando en avión, tras circunstancias meteorológicas de niebla, el avión en que viajaba Pavarotti se despisto, y simplemente el avión se partió en pedazos.
Relata un compañero de viaje:

  • “Sin embargo ,por la ventanilla pude ver que nos salíamos de la pista en dirección al Césped. En cuanto una de las ruedas toco el suelo, el ala que estaba de ese lado del avión se rompió por la mitad y uno de los motores voló por los aires. Casi inmediatamente se desprendió el otro motor. Aún corríamos a gran velocidad cuando el ala rota toco el suelo. Esto determino que todo el avión girase en el aire. Cuando choco contra el suelo se partió literalmente en dos. La parte del fuselaje que incluía la cabina del piloto se separó del resto del avión justamente frente al sitio donde estábamos sentados. Cuando el avión por fin se detuvo, había un enorme agujero delante de nosotros, allí habían estado los asientos de primera clase. Se desato un pandemonio. La gente gritaba, esforzándose por salir de sus asientos. “

Sin embargo aquella experiencia le dejo a Luciano la reflexión siguiente:

  • “ La conmoción que me produjo haberme enfrentado a la muerte me curo completamente de mi desinterés por la vida. La cura fue tan total que inmediatamente me aboqué al trabajo y al estudio con la misma energía y el mismo entusiasmo con el que había comenzado a estudiar canto a los diecinueve años. Me sometí a un régimen que me hizo rebajar treinta y dos kilos. Esa experiencia del accidente aéreo fue como si Dios me hubiera tomado por el cuello diciendo: “¿Así que la vida te es diferente?” “Entonces contempla el rostro de la muerte y dime si te gusta”. Si ese fue su plan sin duda resultó. Desde el accidente me he sentido optimista y feliz. Quizá más que antes. Por lo que ví durante la guerra, por la enfermedad casi fatal que tuve cuando niño y por el accidente de aviación en Milán creo que conozco la muerte. También conozco la vida; se cuan preciada y hermosa es.“


El carácter de Pavarotti.

Sin duda el carácter de Pavarotti fue forjado en un ambiente de cariño al lado de tantas mujeres, así como una identificación masculina hacia un abuelo de parranda y un padre que trabajaba. Me parece importante referir la importancia que la Guerra hubo de tener en Luciano, a mi parecer en la historia se repiten una y otra vez fotografías que evidencian que no fue una etapa sencilla. Ella sucedió justo ante la consolidación de vivencias de la etapa fálica, que siempre fueron trastocados por fenómenos de experiencias depresivas.


La muerte aparece una y otra vez, y a mi parecer la historia cuenta ante todo una descripción inconsciente del complejo de Edipo a través de recuerdos encubridores, como si Luciano hubiera sabido triunfar sobre el padre como ante la guerra que acontecía. La historia determina a mi parecer, un carácter histérico dotado de miedos ante la castración que son evidentes en dos momentos, la relación con Joan Suderland y la presentación en el Metropolitan donde el sabotaje y el miedo al triunfo sobre el padre es más que evidente.


Me parece importante destacar lo que menciona Cameron (2005) respecto a varios matices que observo durante la crianza de Pavarotti a lado de una matriarca con tantas mujeres. Mencionaba: Las personalidades o caracteres histéricos se adaptan mucho más a los patrones femeninos normales de sentirse atractivo, amado y notado, más que a patrones masculinos de la agresión, la iniciativa y el goce de una independencia relativa.” La circunstancia de poder sustituir a una hija lo hizo entender ser alguien dentro de la familia, sobre todo para la abuela Giullia.


Dos puntos de regresión me parecen importantes de destacar, donde la personalidad siempre regresa a lo depresivo. Menciona Reich sobre la “extraordinaria capacidad de formar ligazones de índole infantil”.


Menciona, que en cierta medida se pueden encontrar mecanismos además de los histéricos por los depresivos. En dichos casos dice Reich, se descubre la fijación incestuosa genital remplazada ante una regresión a mecanismos orales. Pavarotti esta plagado de regresos a dichas fijaciones por ejemplo en la importancia que tiene el comer después de terminada una función.


Otra de las descripciones del carácter histérico lo son los fenómenos disociativos que se presentan. Con gusto podríamos recordar tanto la enfermedad de “la sangre” ante la cual “sobrevive” como lo hace de la misma manera ante la gripa de Hong Kong previo al Met. Lo otro son sus entrometimientos ante los médicos, y la importancia casi compulsiva que tiene ante su voz. Al fin y al cabo es su manera de (sobre) vivir.


Pero vamos más allá de lo que a mi parecer forma la parte esencial de un carácter histérico, que se ve representado en la lejanía a su sexualidad tanto en el distanciamiento con Adua, como en lo relativo al peso corporal . Parecería que ello representara el ceder ante los beneficios previos a lo fálico y la implicación de asumir una confrontación ante lo genital. Incluso se menciona en el presente trabajo una interesante intelectualización por parte su esposa, donde la justificación ante la abstinencia sexual se justifica sobre algo que Pavarotti tiene que llevar a la gente, así como probablemente cedió el entrometimiento en la cama de sus padres ante la amistad.
La sexualización como defensa también es clara en las bromas que hace a la mujer que entra en su camerino, no provocando más que una “risa del (papa) esposo. Así Luciano siempre esta para tantas mujeres que lo que probablemente sea la inhibición discreta ante su sexualidad.


Me parece verdaderamente interesante lo simbólico del canto y el conocer la historia de un ser que fue muy querido, y quien se enfrento ante muchas circunstancias de la vida ante las cuales siempre sobrevivió.


El digno cantante del Bel Canto que siempre estuvo luchando por un do agudo y que inigualablemente lo logro.   


® El Migrante que le Canta a la Vida: Luciano Pavarotti
Por: Alfonso Chávez González