por Adriana Figueroa Pedraza  
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Inmigración, migración, refugiados no son temas nuevos. Últimamente pareciera que prendes la televisión, abres Facebook o cualquier red social y ahí esta, casi inevitable como una cachetada.

Hablan de las nuevas leyes migratorias impuestas por el actual presidente de los Estados Unidos, el señor Trump, o están hablando de las leyes que quito el presidente saliente Barak Obama como “pies mojado, pies secos”. Y no nos olvidemos del pinche muro.

Sin embargo, la migración no es un tema de hoy ni un tema de moda. Antes se pensaba que la migración era un tema ajeno, de Estados Unidos y no nos afectaba en la vida cotidiana en México. Es más estoy casi segura que si saliéramos a la calle a preguntarle a la gente ¿Crees que México tiene un problema migratorio? la respuesta de la mayoría de la gente seria “NO”.

Siempre ha habido un problema migratorio aquí en México, por los compatriotas que dejan todo y se van a los Estados Unidos en búsqueda de ese “sueño americano.” Para muestra solo pregúntenle a los pueblos en Oaxaca donde hay puras mujeres, porque todos los hombres han migrado al norte y no hay nadie para trabajar las tierras. O los miles y miles de personas que vienen de centro y sudamérica y cruzan por el territorio Mexicano en la “bestia” en condiciones infrahumanas y que se quedan aquí porque no lograron cruzar.

El problema migratorio es muy grande y tiene implicaciones económicas, sociales y políticas. Pero es justo eso, un problema. El cual tenemos que analizar, enfrentar pero sobre todo reconocer y aceptar.

Ahorita se presentan nuevos retos aquí en México. Ya no podemos seguir cegados. En los últimos años el numero de personas que regresan a México ya sea por deportación o por decisión propia ha incrementado exponencialmente. Ahora se espera un flujo eminente de aproximadamente de 3 millones de personas que serán deportadas de los Estados Unidos. Si las ultimas semanas son alguna indicación, se ve que las promesas hechas durante la campaña del presidente de los Estados Unidos las esta cumpliendo. En Tijuana se esta viviendo un problema de refugiados de Haití. Con la revocación de la ley “pies mojados, pies secos” que le daba estatus legal a los cubanos huyendo de la dictadura de Castro que ahora están atorados en México sin poder cruzar y el constante flujo de migrantes de centro y sur américa que buscan cruzar a los Estados Unidos pero se quedan en el camino.

Esa es nuestra realidad actual. México tiene que empezar a generar un plan de acción. Tiene que generar política para asegurar que los migrantes sean tratados con dignidad y compasión. Que sus derechos humanos no sean violados. Tiene que ver estrategias económicas para que las personas que decidan quedarse en nuestro país puedan ser miembros productivos de nuestra sociedad.

Tenemos que asegurarnos que los Mexicanos que regresan a su país sean recibidos con los brazos abiertos. Que se les pueda explicar como funciona nuestros sistema de Educación, Salud y trabajo (Aunque a veces ni uno entienda). Aunque este país los vio nacer todo es desconocido para ellos. Hay que eliminar la burocracia que hace que todos los tramites sean más accesible.

Tenemos que dejar de depender de un país que no nos quiere. Que el discurso actual de su líder es uno de odio, racismo, división, misoginia. Tenemos que defendernos unos a otros. Que la empatía, compasión y amor pueda perseverar.

Hoy en día México enfrenta muchos retos, económicos, violencia y corrupción. No podemos negar problema tampoco. Cada día empezamos a ser más visibles y estamos encontrando nuestras voces los migrantes. Así es la única manera que vamos a poder hacer un cambio real. Levantando la voz, contando nuestras historias. Estamos aquí no nos vamos a ir a ningún lado.

El primer paso para solucionar un problema es reconocer que lo hay.  

  

® Problema Migratorio: Un problema que México ya no puede negar