En boga el “copelas o cuellos” de Trump-etillas para Sally Q. Yates, Fiscal General de los Estados Unidos, así como la amenaza (De que se pueden ir; si así lo desean) a cerca de 100 diplomáticos del Departamento de Estado que discreparon a través de “Memorandos de Disentimiento” , con su decreto migratorio contra personas de algunos países Musulmanes. ¿Acaso hay alguna Trump-etilla más en el décimo día de gobierno hacia los que no se alineen ?

La conducta “quitapón” de Trump, me hizo recordar a Hitler durante las elecciones para la VIII Reichstag, donde 51 opositores al Partido Nazi fueron asesinados, tras la una sugestiva cortina de humo que alarmaba a la clase media y campesina acerca de una guerra civil incitada por comunistas. Hitler asumiría el poder a través de una mayoría en el parlamento.

Volviendo a este recuerdo (o más bien asociación), me pregunte que si la actitud de Trump, sería equivalente a lo sucedido históricamente en la consolidación de la Alemania Nazi (¿Quitar a todos aquellos que le estorbaban para ejercer su poder?).

A tal pregunta me respondí que: si bien sus actitudes podían ser muy parecidas a las de Hitler, EE.UU no se estaban viviendo esos mismos acontecimientos. En primera porque el quórum de aliados o diplomáticos a su pensamiento, no es el mismo. En segunda porque, sociológica y antropológicamente estaríamos hablando de naciones y tiempos distintos. Y en tercera, porque Trump, no es Hitler.

La reflexión anterior me lleva a preguntarme respecto a quienes votaron realmente por Trump. Investigando en el Pew Research Center me encontré con un trabajo publicado bajo el título de “Los Partidos en la Víspera de la elección 2016: Dos coaliciones separándose cada vez más” donde me llamaron la atención tres datos considerables de sus estadísticas. Estas fueron que, las preferencias demócratas más significativas en la elección la hicieron las mujeres, las personas con un mayor nivel educativo y los milénicos.

Por tal motivo creo que Trump se está encontrando precisamente con choques en relación a dichos perfiles en “El Gobierno”, tal es el caso de Sally Q. Yates: mujer de nivel educativo alto. Segundo caso, el referente a los diplomáticos del Departamento de Estado quejosos en cuanto el “Memorándum de Disentimiento”: hombres y mujeres de un nivel educativo alto. La pregunta entonces es: ¿Las políticas públicas durante la administración de Trump, irán a ser tan fáciles de mantener, respecto a como las imaginaban?

Probablemente ese sea el primer punch a la omnipotencia de Trump, donde se encontrará con una que otra frustración. El eco que puedan tener sus políticas dentro del poder, no quiere decir que vayan a ser tan exitosas como las que esperaría como estrella Reality de la TV. Al fin y al cabo el populismo que lo postró en el poder, no es más que la reacción de los sueños de “Great Americans” a los que les prometió tierra de vetas de oro. Todo esto porque la realidad es la dificultad que viven dentro de la pobreza tantos “americanos” que para los ojos mundiales se considerarían como inconcebible; pero que en EE.UU realmente existen.

Habrá entonces que esperar a ver si el madrazo que se lleven con la realidad, sea muy fuerte. ¿Qué quiero decir?. Que tantos “Great Americans” tengan un ideal para poder crecer, no quiere decir que vaya a ser factible que vivan como se lo imaginan en la realidad. Por ejemplo, no sabemos si el que se deporte a tantos hispanos, generará que mejore la calidad de vida de esos seres misóginos y xenofobicos.

Lo que hasta el momento tenemos tangible es que Trump está rompiendo mucho pero vinculando poco. Y a muchos les preocupa eso. Probablemente esta sea una conducta ignorante que solo se sustenta en más y más fantasía. Sin embargo no sabemos si a EE.UU Trump, realmente lo está cambiando.  

® Trump : Quitapón del DOJ y DoS