Autor: Miguel Ángel Guerrero González


Al hablar de compasión nos referimos a la calidad del ser humano de “Ser Compasivo”. Esta es una cualidad que debe practicarse día a día hasta alcanzar un estado en el que no hay preferencia ni prejuicio ante ningún ser.

Ser Compasivo (Karuna) es un estado mental que hace que los seres humanos se conmuevan cuando perciben sufrimiento en los demás y se caracteriza por el deseo de aliviar ese dolor.

No debemos de confundir la compasión con la lástima, porque es muy diferente decir: “¡Pobre niño! ¡Se ve que está pasando hambre!”; que “hacer algo por ese niño que tiene hambre. La compasión pasa del pensamiento de lástima a un proceso de acción.

Al hacer este artículo quise enfocarme en que debemos de identificar y quitar esa barrera limitante que nos dice: “¡Tu necesitas ayuda!, ¡Tu puedes solo!, ¡Tu te lo mereces! y ¡Que bueno que ese no soy yo!. Pero en el transcurso del mismo caminando por la calle me di cuenta de que un migrante hondureño estaba pidiendo dinero y a la gente se le hacia fácil decir: “¡Este hombre está en apuros, lo tengo que ayudar!” Pero lo sorprendente era que unos metros adelante se encontraba una señora en el piso vendiendo cacahuates y la gente no era ni si quiera capaz de mirarla. Una mujer en igual situación de pobreza.

Muchas veces al ver un migrante lo primero que pensamos es : ¿Cuánta pobreza se estará pasando en su país que lo hizo migrar al mío?; ¿Cuánta hambre y sufrimiento lo agobia en este momento?. Pero la más inquietante es: ¡Que no nos preocupamos por nuestros propios migrantes!. No somos capaces de ver a esos migrantes internos, esa gran cantidad de gente que busca consuelo en otras partes.

Nuestros migrantes internos tienen las mismas necesidades y conflictos que los migrantes externos y aunque las causas varían, trato de dividirlas en dos tipos:


Necesidades Básicas.

  • Hambre
  • Escasez de trabajo
  • Familia por la cual luchar
  • Falta de oportunidades
  • Nacer en situación de pobreza
  • No tener apoyo del gobierno para salir adelante


Condiciones de vida Infrahumanas

  • Hambre
  • Situación extrema de pobreza
  • Persecución por preferencia sexual
  • Guerra


Al poner de relieve todas estas situaciones por las que pasan migrantes, tanto externos como internos, me di cuenta que el sufrimiento es el mismo, al igual que su necesidad de alivio que impulsa ese largo viaje.

Después de analizar todo esto y sentir la necesidad de aliviar ese dolor; me hice una pregunta: ¿Dónde comenzar a ayudar?

Si comienzo por enfocarme en un solo grupo (migrantes internos o externos) estaría descuidando todo lo demás. Así que lo mejor que puedo hacer es darle la mano a todo aquel que lo necesita. Sea migrante interno o migrante externo; la compasión no tiene fronteras, es libre de prejuicios.

Tal vez no podamos ayudar a todas las personas por las cuales sentimos esa necesidad inquietante de dar alivio, pero podemos darnos la mano los unos a los otros y unirnos a personas o movimientos con el mismo fin; abarcando más terreno. Volviéndonos “Un Ser Compasivo” seremos pilares de este mundo. Al quitar las fronteras solo hay personas, y esas personas lo son todo. 


® La Compasión no tiene Fronteras.