La psicología la podríamos definir como esa forma, en ocasiones filosófica, de estudiar la mente. La psicología indaga los pensamientos y los sentimientos en un concepto que se define como psique. ¿Pero como es la mente migrante? ¿Cuál es la psicología del que decide viajar para mejorar sus condiciones de vida?


Migrar implica muchas fortalezas además de significar el entendimiento de sucesos de la vida cotidiana de manera diferente. Gran parte de la comunidad de psicólogos ha intentado definir dicha cualidad bajo el nombre de resiliencia. La resiliencia se define como aquella capacidad del ser humano de sobreponerse a los sucesos negativos en su vida; una persona es resiliente cuando a pesar de todo lo malo que le sucede sigue saliendo adelante.


En mi opinión las personas que deciden migrar esconden una cantidad de cualidades que los hacen únicos frente a muchas personas y entre dichas cualidades podemos encontrar la capacidad de resiliencia. Es decir, la mente migrante es una mente fuerte, es una mente dispuesta a luchar contra un gran numero de adversidades, y a pesar de ellas, salir adelante. No queda claro si dichas habilidades se adquieren a lo largo de la vida o si se nace con ellas; probablemente sea la combinación de ambas y otras cosas más. El punto es que la fortaleza que caracteriza al migrante es de un talante inquebrantable, siendo mucho más fácil de entender, porque la mayoría son personas que terminan triunfando. El migrante es a la resiliencia por su fortaleza, por su persistencia, por su tenacidad, o por su disciplina.


Otra de las características que me parece hacen la mente del migrante lo es su capacidad intelectual. La capacidad del pensamiento puede determinarse a través de muchas formas de evaluación. Básicamente la capacidad intelectual esta determinada por buenas habilidades de memoria, procesamiento de la información entre otras. Y esta me parece que es una de las grandes virtudes de la psicología del migrante. Pareciera que el migrante tiene un entendimiento muy claro de lo que lo rodea, al grado que es capaz en la mayoría de las ocasiones discernir entre la posibilidad que tendría para crecer en un país donde no tiene buenas oportunidades, en comparación al país donde puede creer y pensar en un mejor futuro.


Una tercer característica me parece su capacidad para lidiar con el cambio. El que las cosas puedan ser diferentes cada día, parece no ser un motivo de angustia para la mente migrante. Y parece que tiene bastante sentido. Si uno es capaz de cambiar de cultura, probablemente sea capaz entender el cambio de cualquier otra cosa. Saber que no se pierden cosas y que incluso uno puede repatriarse es un ejemplo de la capacidad de adaptación. Cuando el cambio se acepta como una parte esencial de la vida, muchas cosas nuevas pueden suceder, además de que no seas como originalmente se planeaban.


Finalmente consideraría otra característica de la mente migrante la posesión de virtudes morales bastante positivas. Muchas veces me he preguntado porque grandes personas abandonan nuestro país, y la realidad por la que lo abandonan suele ser a causa de oportunidades y de la confrontación con virtudes morales que no tienen cabida en un país que normalmente esta invadido en la corrupción o sumergido en las cuestiones de pobreza, etc. Es decir, los migrantes huyen de la imposibilidad de tener trabajos donde puedan tener una disciplina, donde puedan crecer y donde se puedan sentir tranquilos trabajando, por ejemplo. Así cierta calidad de virtudes no pueden ser compatibles en un sistema empresarial (tomando el ejemplo anterior) sano de productividad, de crecimiento y de satisfacción laboral.


Tendremos que reflexionar más al respecto, y no es sencillo indagar en las grandes cualidades de la psicología y mente migrante, sin embargo parece ser, que hay mucho por investigar.

® Psicología y Mente Migrante.